Ron Zacapa, en auge en el viejo mundo

zacapa

Zacapa es uno de los 22 departamentos de Guatemala (al  nor-oriente de la Ciudad Capital) con un poco más de 225 mil habitantes en sus 2,690 kilómetros cuadrados. Su nombre procede del náhuatl y significa algo así como “yerba en el río“. Fundado en 1,871 luego de su desprendimiento del Corregimiento de Chiquimula (más al sur, donde se asienta la Basílica de Esquipulas), celebrará en noviembre de este año 142 años de fundación.

Sus limitados atributos turísticos y para colmo inexplotados por los gobiernos locales, hacen que esta Ciudad estuviera ajena al mundo, hasta que en el 2,011 Diageo (uno de los grandes productores y comercializadores de bebidas alcohólicas a nivel mundial) adquiriera el 50% de la marca. Diageo recién formado en 1,997 y consolidado en 2,002 al unificarse Grand Metropolitan y Guiness ha puesto el nombre de Zacapa en los mercados de lujo de Europa y Asia.

La historia compenzó a principios del siglo pasado cuando cuatro familias productoras de ron en Guatemala (Industria Licorera Guatemalteca, Industria Licorera Euzkadi, Licorera Zacapena e Industria Licorera Quetzalteca) se unificaron en 1,959 formando Industrias Licoreras de Guatemala (ILG) y produjeran las 2 versiones ultra-premiun del ron guatemalteco: Ron Zacapa Centenario 23 y el espectacular Ron Zacapa Centenario XO (versión del 23 madurada 2 años más en barricas que albergaron previamente Cognac).

Y es que llama poderosamente la atención cómo Zacapa pasó de ser de un ron de culto para un pequñísimo segmento (con su característico envoltorio de petate, ya en desuso) a ser una marca de moda, reconocida como una de las 100 marcas de lujo más valoradas en el mundo. Así revistas especializadas como GQ, Esquire, LifeStyle Asia, Summa, Estrategia & Negocios, etc. empiezan a hablar de Zacapa, sin menospreciar otras opciones, como el mejor ron del mundo.

De gira por Asia y Europa recientemente se asentó en el emblemático Museo Chicote de la Gran Vía (en Madrid España) haciendo alarde de sus extraordinarios atributos.

Y es que seguramente, Mario Navarro, un chileno de 1,70 metros de estatura, embajador mundial de Ron Zacapa Centenario, tiene el mejor trabajo del mundo.

¿Cuándo veremos a Zacapa, la Ciudad, sacando provecho de tal promoción?

Para conocer más de Ron Zacapa, acá el vínculo a su página oficial.

Santa, ¿Usted come frijolitos? [Pauta en TV de Movistar]


La víspera navideña para el mundo occidental es mágica, trae recuerdos gratos de la infancia, cuando todo solía ser más sencillo y aquel mundo es añorado con melancólica seriedad por el adulto actual.

Al respecto, Movistar ha lanzado una pauta publicitaria en la televisión centroaméricana que consiste en la interacción espontánea vía teléfono móvil con Santa Claus. Aunque a mí me toca consumir la versión norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) disponible en este vínculo, me ha fascinado la versión realizada para Costa Rica, ambas pautas de 45 segundos.

Y es que la carita de asombro de los niños invita al consumidor a olvidarse por un momento del exacerbado materialismo de la época y adentrarse a la esencia de la misma, que aun para los no creyentes debería ser valorada, desde mi punto de vista, como una oportunidad fundamental para acercar personas y estrechar relaciones.

Frases que parecen puestas en las bocas de los niños como “¿Cómo te va?“, “¿Eres Santa de verdad?“, o “Santa, ¿Usted come frijolitos?” aunadas a una banda sonora y una fotografía impecable, hacen del cortometraje una pequeña obra de arte en medio de tantas pautas sin sentido.

Publicidad contestataria

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al igual que Mafalda (personaje creado en Argentina en 1964 por Joaquín LavadoQuino-) a quien el nihilismo hacia la sociedad Argentina, y no por coincidencia, en términos generales la sociedad latinoamericana, desgasta incesantemente su espíritu al verse diminuta ante el sistema y la imposibilidad inmediata de cambiarlo, en el mundo del marketing vemos muchas veces empresas ínfimas en comparación con gigantes empresariales de holgado presupuesto para inversión y publicidad y esto, aunado a un mercado en contracción, hace más cuesta arriba la capacidad de sobrevivencia del más pequeño.

Aunque muchas veces, y esto parafraseando a Darwin, el que sobrevive no es precisamente el más grande sino el más ágil en adaptarse a los cambios. Así, por definición, la estrategia de una empresa, por muy grande que sea, a nivel de contenidos deja por fuera aquellas características quizás positivas que son naturalmente opuestas a otras características, también positivas, a las que dicha empresa ha decidido apostar. Y es precisamente la incompatibilidad pragmática de ciertos atributos en una campaña específica de marketing, o en general inherentes a la imagen de una empresa o una marca, que podemos tomar para basar una campaña contestataria guíada por aquellos atributos, añorados por un segmento del mercado que sea suficientemente relevante para implementarla.

Un ejemplo característico en Guatemala lo vemos con el consumo casual de café, pues al ser una moda, hay infinidad de establecimientos que ofrecen, en general, café de buena calidad por precios que oscilan entre los US$1 en una modesta cafetería, US$2 en Barista, Café León, & Café, etc.  y US$4 que puede costar en Starbuck’s o un restaurante elegante, y todos ofreciendo características distintas en relación a todos los otros factores que no son el café en sí mismo (ambiente, parqueo, iluminación, atención, recetas, baristas, horarios, música, etc.).

Otro ejemplo: supongamos que Vd. desea realizar una campaña para una pequeña empresa de hamburguesas casuales (digamos a US$5 el plato) y se encuentra una competencia desmedida entre los más grandes jugadores del mercado. Todos ellos seguramente, por su tamaño y estratificación de costos, tendrán parqueo abundante, regular servicio, buena iluminación, promociones temporales y sobre todo grandes sumas de dinero para promoción. Para empezar, y ya hablando directamente de la publicidad contestataria, el primer atributo que yo destacaría es que mis hamburguesas son 100% de carne de verdad (por no decir de res que es un término ya bastante manoseado), y es que cualquier cadena de comida rápida sigue justificando al manejo de colas y la estandarización de la calidad como la razón principal para ofrecer cualquier cosa en lugar del ingrediente natural. En segundo lugar ofrecería refrescos naturales hechos en casa, además de pan gourmet y otras opciones económicamente viables de implementar. Respecto el servicio, hágalo personalizado, apréndase el nombre y algo más de sus clientes más usuales, contrate un gerente líder que sepa guiar al grupo eficientemente y los contagie de la pasión por la excelencia y así, siga haciendo una lista de aquellos atributos que Vd. añora y son oposicionales a los de las marcas líderes del mercado.

Todo lo anterior nos recuerda aquellas tiendas de barrio, que perdieron terrero frente a los gigantestos supermercados globales y que desde un tiempo hacia acá, vemos resurgir en ciertas ciudades primermundistas por su atención personalizada. Back to basic!